- Bueno, Lila, no le des importancia. Los humanos de hoy día, a falta de gloriosas y terribles victorias militares que celebrar, dan rienda suelta a sus sentimientos nacionalistas cuando ganan partidos de fútbol, torneos de tenis o cosas así. Anoche, la selección española ganó a la alemana y, con esta victoria, España jugará la final del Campeonato mundial de fútbol contra Holanda el próximo domingo. Naturalmente, todos los españoles están contentos y por eso tiran petardos. Así que prepárate para el domingo, si es que gana España.
- De todas formas, URI, me parece que no todos los españoles están contentos. Esta mañana, en el telediario, mientras mi amo sesteaba, salió en la tele un tal Josu Erkoreka que a la pregunta de qué le había parecido el partido contestó, de medio lado y con risita de conejo, que él no había visto el partido. Yo, URI, que de risitas de conejo entiendo un montón, me pareció que mentía, que sí había visto el partido y que por algún motivo, se le había cortado la digestión de la cena y no había podido dormir en toda la noche.
- Bueno, Lila, puede que no a todo el mundo le guste el fúlbol...
- Pero no acaba ahí la cosa, URI. Después del tipo que te cuento, salió en la tele otro señor muy serio, un tal Iñigo Urkullu, que a la pregunta del periodista sobre si la selección española ganaría el domingo a la holandesa contestó, muy diplomático él, que su deseo era "que ganara el mejor". Yo, por la obviedad de la respuesta y la seriedad y sequedad del gesto, totalmente fuera de lugar para responder a una pregunta frívola, me pareció que mentía; que, para él, sólo pensar que la selección española de fútbol pudiera ganar el domingo le ponía enfermo; por tanto, me pareció que deseaba firmemente que "el mejor" fuera Holanda, pero no lo dijo. Ya sé que no deben hacerse juicios de intenciones, pero digo lo que me pareció.
- Fíjate, Lila, que para los españoles los términos "España" y "Selección Española" son intercambiables. Puede también que no a todos les guste "España", o la "Selección española", que lo mismo da.
- Pero, URI, entonces ¿qué tiene el fútbol que, siendo todos españoles, unos están contentos y otros parece que están tristes?

- Ya te lo he dicho, Lila: no a todo el mundo le gusta el fútbol ni a todo el mundo le gusta España. En consecuencia, pudiera ser también que algunos, en estos días de exaltación nacionalista española gracias al fútbol, hayan descubierto repentinamente que lo que de verdad les apasiona es el RUGBY y estén pensando en montar un Campeonato de las Dos Naciones.





